Con Compliance, la UAdeC potenciará un ejercicio anticorrupción

La Universidad Autónoma de Coahuila, se ha planteado desde hace unos años ser una institución innovadora que se adapte a las rápidas transformaciones que se viven en nuestro entorno. Ahora pone en marcha el primer programa institucional de compliance en una institución de educación superior pública en México. Esto permitirá implementar un conjunto sistemático de políticas y procedimientos internos, encaminados a garantizar el cumplimiento del marco estatutario vigente y de las reglas institucionales, para establecer una cultura organizacional basada en prácticas jurídicas, que prevengan al mínimo los actos de corrupción.

Ahora la UAdeC pone en práctica esta primera experiencia en el campo de la educación superior pública, acompañada del despacho DPTA Abogados, uno de los líderes en asesoría a las empresas en la implementación de programas de compliance en México que dirige Salvador Nava. En el anuncio del programa participaron representantes de algunas de las principales empresas de la entidad: Jorge Verástegui Muscutt, director de Producción de Daimler; Antonio Baca Padilla, gerente de Vinculación de Peñoles de México; Ricardo Sandoval Garza, director de Relaciones Institucionales de Grupo Industrial Saltillo y Fernando Moreno Muraira, director de Servicios Legales de Magna.

En el sector privado los programas de compliance son fundamentales para la mejora de los procesos, para el uso eficiente de los recursos, para generar confianza en clientes, inversionistas y proveedores, para potenciar una cultura interna de legalidad y para prevenir actos contrarios a la normatividad. Hoy la mayor parte de las empresas con presencia internacional cuentan con estos programas.

Con base en estas experiencias la Universidad Autónoma de Coahuila, se plantea impulsar el primer programa institucional decompliance en una institución de educación pública en México, no por obligación, sino por el convencimiento, que un ejercicio proactivo de prevención de la corrupción y de cumplimiento de la normatividad universitaria en el ámbito interno ayudará a ser mejores. Se seguirá un enfoque de mejora continua, generará más confianza en la comunidad universitaria y en la sociedad, al tiempo que construirá mejores instrumentos para vigilar el cumplimiento de los procesos internos, para disminuir al máximo los posibles actos de corrupción.

Ello requerirá que toda la Universidad se involucre en llevar a cabo el programa, ya que la esencia de cualquier estrategia de compliances lograr que todos los integrantes de la organización compartan valores, prácticas y procedimientos que se ajusten a la legalidad.

La institución sabe que la respuesta institucional ante la pandemia por COVID-19, solo es posible adaptándose de forma rápida a los retos actuales y futuros. Y sin interrumpir sus actividades presenciales, en ningún momento la UAdeC dejó de trabajar, puso en marcha un esquema dual, trabajando desde casa y en las oficinas. Las clases no se interrumpieron, continuaron a través de internet, así como las evaluaciones.

Pero además, por ejemplo, llevó a cabo por primera vez en su historia una sesión virtual del Consejo Universitario, que congregó a más de 300 universitarios, de igual forma, es la primera institución pública de educación superior en la que se llevó a cabo un proceso electoral por internet, en el cual se votó por vía remota con la asistencia del Instituto Electoral de Coahuila y también es la primera universidad autónoma en concluir con éxito la aplicación del examen de admisión en línea. Asegurando en primer término el derecho a la salud de los estudiantes, pero también garantizando medidas de identificación, ya que cada sustentante presentó con la cámara encendida en todo momento y el examen de cada aspirante fue diferente y con condiciones de equidad para todos los que participaron, ya que la Universidad habilitó puntos físicos de conexión en todo el estado para aquellos que no tenían acceso a internet.

Con ello, la Universidad Autónoma de Coahuila refrenda su compromiso con la comunidad universitaria y con la sociedad de utilizar las innovaciones sociales, organizacionales y tecnológicas, como hoy lo hace en materia de compliance, para mejorar, en el cumplimiento de sus fines y ofrecer soluciones a algunos de los problemas sociales y del sector productivo.